
Nicolas Lutz: el arte de la paciencia y el disco olvidado
Hay quien pincha para llenar la pista y quien pincha para enseñar a escuchar. Nicolas Lutz está en el segundo grupo. Nacido en Montevideo, se llevó su oído a Europa y, con los años, construyó algo poco común en la escena: una identidad hecha no de hits, sino de discos que casi nadie recuerda.
Su método es simple de nombrar y dificilísimo de sostener: cavar. Miles de horas revisando bandejas, cajas y rincones olvidados hasta dar con esas grabaciones raras —house, techno, electro, breakbeat, ambient, new wave— que el tiempo dejó atrás. No las toca por rareza, sino porque conoce lo que valen. Es un vinilista de los de verdad, de los que dejan que un disco extraño revele su fuerza poco a poco, sin apuro.
Un sello con nombre de refugio
En 2014 fundó My Own Jupiter, una plataforma que se volvió referencia del underground sin hacer ruido. Ahí, paciencia y profundidad no son eslóganes: son la línea editorial. Su propia obra editada es breve y deliberada —dos EPs, ambos en colaboración— y eso también cuenta algo. Lutz no necesita firmar mucho para dejar huella; le basta con elegir bien.
- Auf Wiedersehen (2018), junto a Omar bajo el alias Draculas Lutz: acid, breaks y techno con textura cósmica.
- Sentimental Stab (2021), con Tunik: cuatro cortes entre lo industrial y lo hipnótico, con remix de Barnt incluido.

El selector antes que el productor
Para entender a Lutz hay que escucharlo pinchar. Fue durante años una cara reconocible de Club der Visionaere en Berlín, junto a Binh, en esas sesiones largas donde el groove se construye disco a disco. Su podcast RA.473 (2015) sigue siendo una buena puerta de entrada: sonidos sutiles, tramposos, de alguien que confía en el viaje más que en el golpe.
Lo más reciente lo muestra igual de fiel a sí mismo. Su set de más de cinco horas en WOMB (Tokio, 2025) y su paso por The Lot Radio confirman que sigue en la misma búsqueda: menos foco en el nombre, más en lo que suena.

Por qué escucharlo ahora
Porque encaja con una idea que nos importa: la música no se agota en lo nuevo. A veces lo más vanguardista es rescatar algo que ya existía y darle un contexto donde por fin se entienda. Lutz lleva dos décadas haciendo exactamente eso, sin prisa y sin discurso.
Si nunca lo escuchaste, empieza por cualquiera de estos registros y dale tiempo. Como sus sets, no se trata de impresionar en el primer minuto, sino de quedarse.


![Draculas Lutz & Omar - Instrumento [MOJ 08]](https://img.youtube.com/vi/4Ehx-FSfEKo/hqdefault.jpg)